No todas las jubilaciones parten de la misma historia contributiva. Y esa diferencia puede resultar determinante al momento de discutir o solicitar un reajuste.

Las Jubilaciones obtenidas mediante moratoria previsional (llamadas “de ama de casa”) permitieron que miles de personas accedieran a una prestación aún sin contar con los 30 años de aporte efectivos exigidos por el régimen general. En estos casos, el haber queda vinculado al Mínimo legal.

Distinto es el caso de quienes desarrollaron una actividad como trabajadores autónomos (monotributistas o responsables inscriptos) realizando aportes previsionales durante su vida laboral. En estos casos existe una historia contributiva que puede ser analizada para determinar si el haber fue correctamente calculado.